Problemas de conducta.

Falta de control de impulsos.

¿Qué son los problemas de conducta?

Cuando existe una alteración significativa del comportamiento habitual hablamos de problemas de conducta. Se trata de manifestaciones conductuales, persistentes en el tiempo, que limitan o imposibilitan al individuo en su funcionamiento personal, familiar o social.

¿Qué entendemos por “falta de control de impulsos”?

La característica esencial de los problemas del control de los impulsos es la dificultad para resistir un impulso de llevar a cabo un acto perjudicial para la persona o para los demás.

En la mayoría de los casos, el individuo percibe una sensación de tensión o activación interior antes de cometer el acto y luego experimenta placer, gratificación o liberación en el momento de llevarlo a cabo. Tras el acto puede o no experimentar  arrepentimiento o culpa. Este comportamiento se agrava con el consumo de alcohol y otras drogas.

El tratamiento de este trastorno pretende que la persona aprenda a controlar los impulsos que le llevan a perjudicarse a sí misma y a los demás, y tratar posibles áreas que hayan podido quedar afectadas.